martes, 30 de octubre de 2012

África en el corazón del viajero

José Antonio Sánchez Tarifa
Líberman, 2012.
248 páginas. 11 €.


África en el corazón del viajero
es un libro de amor.
De amor por la edición de calidad, que mueve a pequeñas editoriales como Líberman a publicar sus obras con el mimo propio de los artesanos, y de amor por un continente, porque su autor está, sin duda, perdidamente enamorado de África.

José Antonio Sánchez Tarifa, un profesor de Filosofía que lleva casi toda su vida viajando por distintos países africanos en solitario, ofrece a través de capítulos breves, de temática independiente, una semblanza apasionada de sus “hermanos africanos” que le han enseñado, dice, “las cosas más valiosas que sabe sobre la vida”: digna resignación, felicidad contagiosa, nobleza y sensibilidad, infinita paciencia, una espontaneidad insobornable, capacidad de supervivencia… Y el resultado de ese aprendizaje es esta atípica y peculiar visión del continente, alejada de los estereotipos mediáticos que la representan, casi siempre, como lugar exclusivo de hambrunas y guerras tribales.
 

Vista desde dentro -desde ese dentro que el autor ha explorado en sus viajes-, África no se parece en nada a la imagen televisiva del niño famélico con una mosca posada en el labio. Ni a las secuencias de los documentales, llenas de leones cazando gacelas. Si fuera una imagen, África en el corazón del viajero sería, por ejemplo, un grupo de hombres sentados alrededor de un fuego en Dakar (Senegal), con la vista hundida en las llamas y un canto que nace y se contagia, acompañado de palmas, hasta su extinción repentina. O dos hombres del desierto compartiendo un té, la bebida “que calienta el corazón, para abrirse y amar a sus semejantes”.

Mirada filosófica
En su recorrido, el filósofo viajero rehúye, con excepciones, los circuitos turísticos. Así, recala, entre otros lugares, en la plaza Djemma el Fna (Marrakech), con sus niños boxeadores; en la fiesta bereber de las novias en Imilchil  (Marruecos); en el árbol del Ténéré del desierto nigerino o en un bar de Bahir Dar (Etiopía), donde comparte bromas con un azmari, una especie de trovador ambulante, a las orillas del Nilo.

La mirada filosófica del autor, especialmente dotado para la descripción, hace de éste un libro muy recomendable para amortiguar nostalgias de quienes sufrimos el mal de África y viajeros en ciernes, así como en general para lectores intrigados, como Sánchez Tarifa, por su especie y quienes compartan con el autor su gusto por la “libertad de vagabundear”.

3 comentarios:

Ezequiel dijo...

Estoy interesado en el libro, pero vivo en Argentina...
Si existe alguna forma de adquirirlo, por favor avise!!
muchismas gracias

Pedro Molino dijo...

Hola Ezequiel:

Soy Pedro Molino, editor de Líberman y siento decirte que no tenemos distribuidor para Argentina.

Aún así, si entras en la página nuestra página web:

www.libermangrupoeditorial.es

y realizas el pedido por correspondencia con tus datos postales, intentaremos reducir los gastos de envío y comunicártelos por e-mail por si te interesa recibirlo al precio resultante.

Un saludo

Pedro Molino

yoda_campillos dijo...

Jose Antonio fue profesor mio en Campillos y cambió mi forma de ver el mundo. Me haré con él en cuanto pueda, pocas clases eran tan interesantes como la suya....